Leche dorada: deliciosa y medicinal

leche dorada, propiedades y receta
 

Conocida también como ‘tumeric latte’ o ‘golden milk’, la leche dorada es una bebida del Ayurveda (Medicina Tradicional de la India) y últimamente se ha popularizado mucho por sus propiedades tan variadas y efectivas. A mí me ha bastado probarla una vez para hacerme fan de esta bebida y ahora es muy habitual en mi cocina por la facilidad con la que se prepara y el delicioso sabor y textura que tiene; dulce y espumosita, de ahí el nombre tumeric latte. Tomarla para el desayuno o antes de acostarse, a media tarde en un día frío y lluvioso… resulta siempre una bebida apetecible para mimarse un poco.

Sus propiedades son resultado de la sinergia de sus ingredientes, todos ellos alimentos valiosísimos que no pueden faltar en nuestra despensa, ricos en fitonutrientes que aportan muchos beneficios a nuestro organismo. Además, son sencillos de conseguir y conservar en nuestra cocina para tenerlos siempre a mano y preparar la leche dorada cuando nos apetezca. Antes de prepararla, conozcamos un poco más qué nos aporta cada uno de ellos…

    • Cúrcuma
    Es un potente antioxidante, anticancerígena (inhibe formación de nitrosaminas que causan cáncer, favorece la detoxificación del hígado; contiene curcumina, un poderoso antiinflamatorio comparable a la cortisona, pero sin sus efectos secundarios.
    • Aceite de coco
    Es antibacteriano, fungicida y antivírico. Es un potente reforzador del sistema inmune, además estabiliza los niveles de azúcar en la sangre.
    • Jengibre
    Estimula el páncreas y aumenta las enzimas digestivas que mejoran la digestión, tiene un poder antibacteriano que previene alteraciones en la flora intestinal, es antinflamatorio y calma el dolor (artitis,osteoporosis, dolores musculares).
    • Canela:
    Tiene propiedades digestivas, antibióticas y expectorantes. Además, con propiedades antiespasmódicas y carminativas, también se convierte en un buen aliado para el cuidado de nuestro sistema digestivo.
    • Cardamomo
    Es tonificante del sistema digestivo y tiene propiedades antiespasmódicas y carminativas.
    • Pimienta negra
    Esta especia potencia la asimilación de la cúrcuma y estimula la actividad digestiva. En Ayurveda se considera estimulante del sistema digestivo.
    • Miel
    Por excelencia uno de los mejores alimentos para paliar los síntomas del resfriado. Es antiséptica, reconstituyente, aporta aminoácidos, vitaminas y minerales.
    • Leches vegetales
    • Depende de cual leche vegetal usemos, pero todas aportan beneficios. Si utilizamos, por ejemplo

leche de almendras

    • , tendremos una bebida muy reconstituyente porque nos aportará electrolitos, potasio, vitaminas del grupo B, triptófano (que se convierte en serotonina, un excelente nutriente para el sistema nervioso) y grasas saludables. Si la preparamos con

leche de avena,

    • tendremos una bebida muy digestiva que nos aportará fibra soluble e insoluble, betaglucanos (un tipo de fibra soluble que regula los niveles de colesterol y azúcar en sangre), aminoácidos, calcio y vitaminas del grupo B.
    Si añadimos una pizca de pimienta, aumentamos la biodisponibilidad de la curcumina, principal ingrediente antinflamatorio de la cúrcuma. Aunque si tenemos un sistema gastro-intestinal sensible, es mejor abstenerse.
 
Cúrcuma y jengibre, dos ingredientes estrella de esta bebida que le dan ese color amarillo brillante tan peculiar.

En suma, resulta una bebida antiinflamatoria, antioxidante, antiséptica y muy reconfortante. Es tan sencilla de preparar que estoy segura que se convertirá en una de sus bebidas favoritas, y quién sabe… quizá acabe reemplazando hasta el ansiado café de la mañana. ¿Por qué no probar?

INGREDIENTES

Para preparar una taza
  • 1 taza de leche vegetal (almendras, avena, arroz, anacardos/nuez de la india, etc)
  • 1 cdita de pasta de cúrcuma*
  • 1 cdita de canela en polvo
  • 1 pizca de cardamomo en polvo
  • 1 pizca de pimienta negra
  • 1 rodajita de jengibre fresco o 1 cdita de jengibre en polvo
  • 1 cdita de miel de abeja
  • 1 cdita de aceite de coco

PREPARACIÓN

 
Pasta de cúrcuma: primero necesitamos preparar la pasta, que ya puestos haremos que nos sobre para tenerla lista las próximas veces que queramos preparar leche dorada. Ponemos en un sartén o cazo pequeño varias cucharadas de cúrcuma en polvo y el doble de cucharadas de agua. Calentamos y removemos bien hasta formar una pasta, enfriamos y envasamos en un frasco de cristal que podemos conservar en el refri/ nevera por varios días.
 
Ya que tenemos la pasta de cúrcuma, el resto es muy sencillo…
  • Calentar la leche vegetal en un cazo pequeño.
  • Añadir la pasta de cúrcuma y mezclar bien.
  • Añadir los demás ingredientes (canela, cardamomo, jengibre, pimienta y aceite de coco) y mezclar.
  • Servir en una taza y endulzar con la miel de abeja.
 
 
Este este tipo de recetas me encantan porque nos demuestran todo el poder curativo que nos ofrecen los alimentos naturales y lo mejor de todo, sin efectos secundarios para nuestro organismo. Esta es la base de la naturopatía o medicina natural: «Primum non nocere» (primero no hacer daño), curar sin dañar más al cuerpo, proporcionándole los recursos para que él mismo pueda sanar. Parece mentira que tengamos recursos eficaces tan a mano —y económicos— y nosotros llenándonos de antigripales y pastillas cuando nos resfriamos.

 

 
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