7 consejos para disfrutar de las fiestas sin indigestión

El maratón gastronómico de las fiestas decembrinas supone una sobrecarga importante para el organismo, y si ya de normal sueles tener dificultades o problemas digestivos, sobrevivir a las comilonas de este mes puede ser un verdadero reto para ti ¿Cómo puedes disfrutar de las comidas sin terminar con malestares digestivos? Encontrar el equilibrio entre el placer de comer, integrarte socialmente y respetar tu organismo es posible, aquí tienes unas pautas que te ayudarán a conseguirlo.

1. Comienza con infusión plantas amargas

Para ti, la comida no comenzará con los aperitivos, sino con una buena taza de infusión. Sí, ciertamente su gusto amargo no es lo más delicioso del menú, pero las plantas amargas serán tus aliadas estas fechas. Estas hierbas tienen la cualidad de estimular la producción de saliva a través de las papilas gustativas, lo que a su vez es interpretado por el organismo como el paso previo a la digestión, lo que aumentará la secreción de jugos digestivos. De esta manera favorecerás la digestión incluso antes de comenzar a comer.

2. Evita malas combinaciones de alimentos

Aunque este argumento suene a cuento de la abuela, hay ciertos alimentos que es mejor no combinar. La razón es porque cada grupo de nutrientes requiere condiciones y tiempos distintos para su correcta digestión. Los carbohidratos o almidones se digieren en un medio alcalino mientras que las proteínas necesitan un medio ácido. Las frutas se digieren mucho más rápido que los otros nutrientes como carbohidratos, proteínas o grasas y al comerlas antes o junto con ellos, fermentan. Combinar alimentos del mismo grupo que ya de por sí son difíciles de digerir (proteínas o almidones) tomará mucho más tiempo y exigirá demasiada energía al organismo.

Las reglas básicas que debes respetar se basan en EVITAR combinar:
❗ Proteína pesada + almidones densos: proteína animal y pasta, proteína animal y patatas, proteína animal y pan.
❗ Varios tipos de proteína entre sí: proteína animal y leguminosas, leguminosas y frutos secos, proteína animal y frutos secos. 
❗ Varios tipos de carbohidratos o almidones entre sí: pasta y patatas, pan y pasta.
❗ Frutas con las comidas: es mejor que las tomes solas, entre horas.

3. Incluye enzimas digestivas

Las enzimas son tus aliadas para una buena digestión. Digamos que son como «llaves» que se encargan de «abrir» cada nutriente para que sea asimilado correctamente.

Nuestro organismo posee sus propias enzimas, pero las exigencias de la alimentación moderna gastan esta reserva rápidamente y nuestra cuenta de débito queda rápidamente en ceros. Las enzimas digestivas están en los vegetales crudos (se pierden con la cocción). Consumiendo alimentos que aportan estas enzimas pones el saldo en positivo otra vez y contribuyes a facilitar tu digestión.

Comienza cada comida con algo crudo tipo ensalada o crudités, añade vegetales crudos, hojas verdes y germinados a tu plato. Estos alimentos contienen una buena dosis de enzimas digestivas naturales que se añadirán a las propias segregadas por tu organismo, por lo que potencian una buena digestión.

Si apriori ya sabes que te costará mucho digerir comidas copiosas ricas en grasas o proteínas animales como la carne, te recomiendo hacerte de un suplemento que contenga una mezcla de enzimas digestivas. Opta por una marca que incluya enzimas naturales como la papaína y la bromelina. Tomar una cápsula con el primer bocado de la comida principal.

4. Masticar suficientemente cada bocado

Una recomendación que puede parecer inútil, pero que obviamos casi siempre. La algarabía de las conversaciones en la mesa, las discusiones sobre política o la tensión por mantener el tipo con tu suegra, pueden hacer que te concentres en todo menos en masticar como se debe. Y, sin embargo, el proceso de la digestión, ¡comienza en la boca!

A través de la masticación segregamos enzimas digestivas en la saliva que comienzan a digerir los almidones desde la boca. Además, la salivación desencadena el proceso de segregar los jugos digestivos que más tarde entrarán en juego. Para terminar, cuanto mejor triturado llegue el bolo alimenticio al sistema digestivo, más fácil será la labor de éste.

Así que ahora que sabes los beneficios que tiene en tu digestión, querrás prestar atención a masticar a consciencia y ensalivar bien cada bocado antes de tragarlo.

5. Evita beber alcohol

Sé que este punto es mucho pedir para una cena navideña o de fin de año, pero si sufres de digestiones complicadas, de intestino irritable, gastritis u otros problemas gastrointestinales, sabes que estarías dispuesto a dar lo que hiciera falta para no pasar otra vez por los síntomas que te agobian constantemente.

Pues hace falta prescindir del alcohol durante el brindis para conseguir ese bienestar que anhelas. Combinar cualquier tipo de bebida alcohólica con las comidas no tiene más que desventajas. El alcohol se absorbe más lentamente que los otros alimentos en el estómago. Además, impide la secreción de gastrina, una hormona producida por la mucosa del estómago que controla los niveles de acidez y gestiona la motilidad del tubo digestivo. Estos factores, entorpecen la digestión, complicando a tu organismo la tarea de digerir sin problemas.

Esto causa problemas a corto plazo como malestar estomacal, náuseas, distensión y gases y a largo plazo, pueden aparecer problemas como la gastritis por los efectos irritantes que el alcohol tiene sobre el tubo digestivo. De modo que, si ya sufres estos problemas, el alcohol vendrá a agravarlos aún más.

6. La coca-cola y otras gaseosas (refrescos) no son bienvenidas a la cena

Por regla general, no deberíamos beber líquidos junto con las comidas, porque diluyen los jugos gástricos y las enzimas digestivas, dificultando la digestión. A lo anterior, se añade además que el gas que contienen estas bebidas carbonatadas se libera una vez que llega al tubo digestivo, donde se queda bloqueado y distiende las paredes del intestino y del estómago, causando hinchazón abdominal. Si eres propenso a una fragilidad digestiva, no necesitas muchas más excusas para excluirlas del menú.

7. Termina las comidas con una infusión digestiva

Decirte que pases del postre estas fechas es mucho pedir —aunque de todos modos dejo por aquí el consejo si es que quieres hacer puntos extra para asegurar digestiones felices— sin embargo, puedes cerrar con broche de oro tu cena opípara optando por una infusión de hierbas digestivas en vez de café para echarle una mano a tu organismo en la ardua labor que le espera.

Las plantas medicinales más interesantes para que tomar después de comidas pesadas son las que tienen propiedades digestivas, carminativas (asientan la digestión, alivian la flatulencia), colagogas (estimula el flujo de la bilis hacia los intestinos para digerir mejor las grasas) y estomáticas (tonifican el estómago, favoreciendo la digestión).

Toma 1 taza de infusión de una o varias de las siguientes hierbas:
🍃 Manzanilla romana
🍃 Menta piperita
🍃 Hinojo
🍃 Hierbaluisa o Verbena
🍃 Cardo mariano
🍃 Boldo 
🍃 Regaliz
🍃 Poleo (o en su defecto, menta-poleo)
🍃 Milenrama
🍃 Genciana

Dos últimas recomendaciones, el ácido tánico contenido en el café reduce la digestibilidad de las proteínas, además de favorecer la acidez y las agruras por lo que te aconsejo reservar el placer de tu café para más tarde, no inmediatamente después de comer.

Por último, la elección de tus prendas también cuenta para favorecer o, por el contrario, dificultar la digestión. Un sujetador o brasier demasiado apretado puede favorecer el reflujo gástrico, prendas de lycra o tejidos muy ajustados a la altura de la cintura o pantalones demasiado apretados, también pueden obstaculizar la digestión.

Como ves, terminar las cenas decembrinas con una sensación de bienestar en vez de los típicos malestares digestivos es posible. No tienes que sustituir tu comida por una ensalada ni quedarte como el rarito de la fiesta porque no comes con (o como) los demás. Se trata solamente de hacer las elecciones correctas y tomar unas cuantas medidas para facilitar a tu organismo la tarea de digerir mejor.

Consejo bonus: tu hígado trabaja mejor con el calor. Si notas que la digestión comienza a sentirse pesada, recuéstate un momento y coloca una bolsa de agua caliente en la zona del hígado (parte superior derecha del abdomen, justo bajo tus costillas). Esto facilitará a este órgano su contribución en el proceso de la digestión.

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Referencias:

  • A L Chung-MacCoubrey , A E Hagerman, R L Kirkpatrick, EFFECTS OF TANNINS ON DIGESTION AN DETOXIFICATION ACTIVITY IN GRAY SQUIRRELS (SCIURUS CAROLINESIS), https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9231400
  • Vega, Antonio, REMEDIOS NATURALES, LAS 100 MEJORES PLANTAS MEDICINALES PARA TU SALUD. España: Ediciones I, 2011
  • Shelton, M. H., LES COMBINAISONS ALIMENTAIRES ET VOTRE SANTÉ. Le courrier du livre, 1968
  • RECONSTRUISEZ VOTRE SANTÉ PAR L’ALIMENTATION VIVANTE, D. Perron, Éditions Jalinis, 2005

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